31 Jul
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Rodrigo Miró Grimaldo

Rodrigo Miró Grimaldo (1912-1996). Historiador, investigador, crítico literario, ensayista y profesor universitario, cuya obra es fundacional en la historiografía de la literatura panameña.

Hijo del poeta Ricardo Miró Denis y de Dª. Isabel Grimaldo Jaén de Miró, nació en la ciudad de Panamá el 3 de julio de 1912. Completó su educación primaria en Panamá y luego ingresó a la Escuela de Artes y Oficios, donde se graduó. Terminada esta etapa, se vinculó a los grupos interesados en la cultura panameña. En 1935, fundada la Universidad de Panamá, ingresó a la Facultad de Humanidades a estudiar Filosofía, Historia y Español, y recibió su título de Licenciado en 1951, después de haber completado un Bachillerato en Letras en el Instituto Nacional.

En 1949, el Rector de la Universidad, Dr. Octavio Méndez Pereira, lo invitó a dictar un curso de literatura panameña a un grupo especial diurno de alumnos de español, y, en 1951-52, fue nombrado como profesor temporal. Siguió sirviendo a la Universidad como profesor hasta 1977. Allí motivó a sus alumnos para que continuaran la clasificación, ordenamiento y estudio de la literatura panameña.

En 1937, a los 25 años y con dos años de estudios universitarios, por solicitud de la Secretaría de Educación y Agricultura organizó una antología de 103 poemas de Ricardo Miró, su padre. El prólogo de la colección, titulado “Introducción a la obra poética de Ricardo Miró” quedó incluido en Teoría de la Patria (Buenos Aires, 1947), primera obra ensayística de Rodrigo Miró. Así inauguró una carrera literaria de 59 años. A su padre le dedicó tres ensayos más, entre ellos, su discurso de ingreso a la Academia Panameña de la Lengua el 14 de julio de 1960.

En 1941, Rodrigo Miró publicó en Ediciones Ercilla, de Santiago de Chile, su Índice de la poesía panameña contemporánea. Ese año ganó el concurso auspiciado por la Junta del Carnaval con su trabajo "La Pollera". En 1982, interesado todavía en el tema, escribió el prólogo al libro de Edgardo De León Madariaga, Presencia y simbolismo del traje nacional de Panamá: la pollera.

En 1942, obtuvo el Premio Anual de Literatura Ricardo Miró del Ayuntamiento Provincial de Panamá, con el libro De la vida intelectual en la colonia panameña. En ese mismo año publicó su Bibliografía poética panameña. Todas esas obras son evidencia de los temas que lo apasionaron: cultura y literatura.

En 1945-1946 fue Redactor de Artes, Letras y Ciencias, página literaria de El Panamá América. En 1945 leyó en la Escuela de Pocrí, en Coclé, en homenaje al poeta pocrieño, Rodolfo Caicedo, su ensayo “Hacia una visión panameña de nuestra historia”, en el que afirma que la deforme visión que considera a Panamá únicamente zona de tránsito se afirmó por el desconocimiento de la realidad y la historia de ese país, por lo que invitó a quienes lo escucharan a estudiar el pasado. El tema estaba en discusión porque, ese mismo año de 1946, el Dr. Octavio Méndez Pereira, su maestro y amigo, publicó, en la Biblioteca Selecta, dirigida por Rogelio Sinán, el ensayo Panamá, país y nación de tránsito (1946), que manifiesta un punto de vista opuesto.

En 1948, Rodrigo Miró publicó Orígenes de la literatura novelesca en Panamá, y ese mismo año, en junio, en la revista Lotería, "Los descubrimientos de Barriles", informe sobre las investigaciones arqueológicas para conocer las culturas precolombinas que sirvieron de eslabón entre las culturas del norte y del sur americanos, presentado en inglés y traducido por él y por Juan O. Díaz Lewis.

En 1949, elaboró una versión libre de un informe presentado por el Dr. Mathew William Stirling, del Instituto Smithsonian, al profesor Guillermo Méndez Pereira, director del Museo Nacional de Panamá, con el título "Sobre arqueología de Panamá". Este documento fue publicado en la revista Épocas, en mayo de 1949.

En los años siguientes continuó desarrollando una intensa actividad. En 1949 comenzó la escritura del libro que publicaría en 1970 con el título de La Literatura Panameña. Origen y proceso. De 1949 también data su libro antológico El cuento en Panamá, en el que hace un recuento de la producción del género en el país durante los primeros cuarenta y seis años de vida republicana.

En la década del cincuenta, Rodrigo Miró fue delegado de Panamá a la primera reunión del Consejo Interamericano Cultural celebrado en la ciudad de México en septiembre de 1951; Consejero de las Embajadas de Panamá en España, Venezuela y Colombia; Viceministro de Relaciones Exteriores (1959-1960). De 1966 a 1969 fue coeditor, con el Bachiller Juan Antonio Susto, de la revista Lotería.

En noviembre de 1953, año del Cincuentenario, Rodrigo Miró publicó el artículo “La república: una experiencia estimulante”, en la revista Américas, en el que expresa que la constante afirmación que necesita hacer el panameño frente a la presencia norteamericana en el país define y caracteriza la historia de la república. También dio a conocer en 1953 el importante libro Cien años de poesía en Panamá.

En 1954, publicó “Para la historia de las ideas”, trabajo en el que alude al ensayo del Dr. Ricaurte Soler Pensamiento panameño y concepción de la nacionalidad durante el siglo XIX, sobre las ideas en el Panamá del siglo XIX, el cual prologara.

En 1959, escribió la introducción a la obra Independencia del Istmo, de D. Mariano Arosemena, en donde caracterizó la figura de D. Mariano. Su polémico ensayo "Integración y tolerancia, los modos de Panamá", así como "Lo que Panamá desea por razón del canal", fueron leídos en Bogotá en mayo de 1964.

En enero de ese año habían ocurrido los hechos del 9 de enero. El énfasis de Miró en el “modo de ser” panameño, en momentos tan decisivos para ese país, indican que fue sobre todo un investigador de la conciencia e identidad nacional. Su trabajo estuvo signado por la necesidad de contestarse las preguntas ¿quiénes somos?, ¿cómo somos? y ¿en razón de qué actuamos así?, pues tenía muy clara, desde temprano, la metodología que debía seguirse para cumplir su propósito de identificar lo nacional.

La búsqueda de las fuentes, el comentario, la crítica, el análisis de las obras coloniales panameñas fueron sus tareas. Así, dio a conocer en Panamá La Política del Mundo, primera obra de teatro panameña escrita por el penonomeño D. Víctor de la Guardia y Ayala en 1808, que fue estrenada en 1809 en Penonomé. Prologó el poema épico Armas Antárticas (1608-1615), escrito por D. Juan de Miramontes y Zuázola, soldado español, que, tras vivir un tiempo en Panamá en el siglo XVII, incluyó la Historia de Bayano, obra que, con casi tantos años como El Quijote, fue publicada en 1978 en el número 35 de la Biblioteca Ayacucho en Caracas.

En las décadas del setenta, del ochenta y del noventa, hasta su muerte, siguió publicando. Así salieron a la luz Aspectos de la cultura colonial en Panamá, 1976; La imprenta y el periodismo en Panamá durante la segunda mitad del siglo XIX, 1976; El ensayo en Panamá, 1981, tomo 7 de la Biblioteca de la Cultura Panameña; Nuestro siglo XIX, hombres y aconteceres, 1981; Para dar las gracias, 1986; Identificación nacional y conciencia histórica, 1987; y muchos otros ensayos, según muestra la Base de datos de la bibliografía nacional de la Biblioteca Nacional Ernesto J. Castillero. Desde 1990 escribió en La Prensa una columna en La pluma invitada, que compartía con el Arquitecto Ricardo J. Bermúdez.

En fin, fue el primero en dedicar buena parte de su producción intelectual a la conformación de un corpus de la literatura de su país, según las circunstancias de su época, y de acuerdo con el desarrollo general de los estudios literarios. Esta labor reviste gran importancia porque el trabajo de selección, ordenación y crítica validó la creación literaria panameña de los siglos XVII, XVIII, XIX y XX, y creó conciencia de la firmeza y robustez de esta literatura. Planteó, además, la problemática que se desprende de una literatura panameña colonial.

Tras una década de esfuerzo investigativo, en 1949 ya estaba convencido de que la literatura debe ser, según expresa, “método de conocimiento, voz de protesta y anhelo de justicia” que afirme la nacionalidad panameña. Declaró en aquel año su esperanza en que las letras panameñas hubieran entrado en “un franco período ascendente”, como en efecto ocurrió. Miró dejó claros los motivos por los que la literatura en general, y en particular la panameña, es una asignatura importante: “es expresión de la vida social, trasunto de valores humanos”, es “un instrumento que ayuda a la mejor comprensión del ser íntimo de un pueblo”, y “suministra datos que facilitan el cabal conocimiento de nuestra realidad.” Pero, añadió, “suele olvidarse que los textos literarios y quienes los clasifican para el discurso nacional, obedecen a estrategias discursivas cuya politicidad cruza la literatura e interviene en la ordenación de los valores nacionales.”

Según él, los orígenes panameños parten del siglo XVI, sobre la base que pudo aportar en ese siglo el elemento negro, ya que la economía estaba basada en la esclavitud; y el estrechamiento de vínculos a causa de una constante amenaza exterior, la visita de las flotas de galeones, la presencia de corsarios y piratas. De estas circunstancias, pensaba Miró, arrancan el cosmopolitismo, la tolerancia y el sentimiento de la relatividad de todas las cosas, presentes en la conciencia nacional de los istmeños.

Rodrigo Miró falleció el 3 de enero de 1996.

Llevan su nombre los premios “Signos de Ensayo Literario Rodrigo Miró Grimaldo" y “Ensayo Rodrigo Miró, de la Universidad de Panamá”.

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