19 Aug
19Aug

La Tepesa - Tulivieja

Si de pronto, encima del ulular del viento nocturno se escucha un plañidero quejido, gemidos de mujer angustiada la cual llama en la oscuridad a su hijo perdido, no respondas, no abras la puerta y resguarda a tus infantes sin bautizar a toda costa, pues bien pronto estarás en presencia de LA TEPESA, o Tulivieja, una criatura espeluznante y mortífera, de desdichada historia.

El Padre sin cabeza

Mito seguramente concebido en tiempos de la inquisición, durante la cual cortaban la cabeza a brujos, hechiceros, hombres y mujeres de mal vivir.

Dice la tradición que se le aparece a los hombres y mujeres que trasnochaban debajo de un árbol frondoso en el cual se puede ver una gran puerta de un templo.

La persona pasa la puerta y se encuentra una gran sala y al final un sacerdote cantando misa en latín.

Atraído y cargado de pecados la persona oye atentamente pero a la hora de la consagración al dar la cara el sacerdote se le ve sin cabeza y esta chorreando sangre entre sus manos.

Despavorido sale de aquel lugar y queda varias semanas sin habla, cambiando así su vida para siempre.

El Corotú llorón- Esta primera leyenda narra que en el llano de la Mitra, en las proximidades de La Chorrera, existía un enorme y frondoso árbol de Corotú. Muy cerca de él vivía un campesino que era padre de una muchacha llamada Isabel. La joven era muy bonita y la pretendían todos los jóvenes de la región. Sin embargo el padre, que era muy estricto y severo, jamás aceptó un cortejo para su hija y creía que ninguno de los jóvenes era merecedor del amor de Isabel. Para evitar que su hija fuera a caer rendida a los pies de algún hombre, el campesino encerró a la joven y no le permitió si siquiera asomarse a la puerta de la casa.

Sin embrago, Isabel conoció a un hombre de quien se enamoró perdidamente. La vigilancia del padre fue burlada reiteradamente y llegó el día en que Isabel ya no pudo ocultar más la relación que tenía. Indignado el padre, tomó a su hija y sin hacer caso de sus lamentaciones y sus súplicas, la ató desnuda al tronco del corotú y, con un látigo de cuero, la maltrató sin descanso hasta convertirla en una masa sangrienta.

Allí a los pies del árbol quedó Isabel falta de aliento y vida y sin cristiana sepultura, hasta que el sol y el aire deshicieron su cuerpo hermoso y gentil.

Desde entonces se dice que, a ciertas horas de la noche, sale del tronco del corotú, el llanto triste y lastimero de una criatura. Son los sollozos del niño que Isabel llevaba en su vientre y que desde las profundidades del limbo en donde vaga su alma, se lamenta por no poder jamás subir hasta el cielo.

Creencias de Semana Santa

Muchas son las historias de apariciones que desde los tiempos de nuestros abuelos hemos escuchado de alguna manera u otra han pasado a formar parte de las creencias y hasta supersticiones que se generan para los días de la Semana Santa y que han pasado de generación en generación, en su mayoría ocurridas en las campiñas más apartadas o en viejos pueblos del interior del país. 

Una de las más conocidas por todos es la de ir a la playa o al río ya que era (o es todavía) considerada de mala o peligrosa, porque aquellos que lo hacen corren el riesgo de convertirse en peces o el agua se convierta en sangre. Igualmente, hay quienes recuerdan que trepar a los árboles hacía que las personas pudieran convertirse o actuar como monos y le creciera un rabo.

Y muchas más.. que hacen parte de nuestra cultura y tradiciones... y que me causaron estrés psicológico... jajajaj.


las 26 leyendas Panameñas de Sergio Gonzalez Ruiz y Tradiciones y Leyendas Panameñas de Luisita Aguilera P.

Ambos Libros están en un solo archivo en Formato PDF el cual puedes leer en tu celular, tablet IPAD o en tu PC comodamente.

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http://bdigital.binal.ac.pa/bdp/tomoXVII.pdf

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